Només demano informació... sobre el Festival de Teatre de Tortosa

Las últimas entregas que nos ha ofrecido LA VEU DE L'EBRE sobre el Festival de Teatre de Tortosa no sé si corresponden al planteamiento, al nudo o al desenlace de un drama, de una comedia, o de una parodia de lo que es o debería ser la información sobre un asunto de interés público.

¿Se ha acabado el Festival de Teatro de Tortosa? La lectura de los últimos números no aclara si tendrá continuidad o no una de las pocas actividades culturales que se celebran en esta ciudad y que ha conseguido cierta tradición y atractivo. Y quiero saber quién y por qué razones ha decidido que el Festival se realice un año más, o se suspenda temporalmente, o que deje de organizarlo quien lo ha hecho hasta ahora, o que a partir de ahora lo hagan otros, que no se celebre este año o que se liquide definitivamente...

Quiero saber esto y algunas cosas más. Y sólo pido información.

Como ciudadana, quiero tener datos para valorar cómo gestionan los representantes municipales los recursos colectivos, cómo lo han hecho hasta ahora y qué repercusiones tienen o pueden tener las nuevas decisiones que adopten. Y por eso pido a los profesionales del periodismo que me proporcionen la información suficiente para poder formar mi propio criterio, evaluar las distintas posiciones y, en consecuencia, adoptar la postura que considere más conveniente para conseguir que los políticos cumplan con sus responsabilidades.

Quiero información, cifras precisas, claras y contundentes sobre cuánto cuesta el Festival de Teatro de Tortosa, cuánto ha costado a lo largo de los años, qué presupuesto público se ha invertido y qué se ha recuperado, cómo se han distribuido los costes y las ganancias entre el Ayuntamiento y la cooperativa organizadora, qué se ha pagado a qué grupos o compañías, cuántas entradas se han vendido, se han regalado y a quién, cuántas se han quedado en la taquilla... Quiero datos que me permitan valorar cómo ha evolucionado la rentabilidad económica, y también quiero explicaciones sobre los criterios de política cultural que se han tenido en cuenta a la hora de evaluar estos datos económicos en una u otra dirección.

No quiero más frases brillantes construídas para ganarle la partida al contendiente y deslumbrar a una opinión pública atrapada entre los pitidos y los aplausos. Tampoco quiero expresiones veladas que encubren lo que se está disputando, declaraciones que esconden si lo que está en juego es la continuidad del Festival, y el interés que puede tener para una ciudad como Tortosa, o los intereses particulares de las partes en litigio y las personas que los representan. Y rechazo especialmente ese coctel de palabras que mezcla los problemas y enturbia si hablamos del festival contra el PHN, o si hacemos teatro con el movimiento popular en defensa de l'Ebre.